Arequipa, viene del aymara ASI QUIPA, detrás del volcán.

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lunes, agosto 31, 2009




SIETE PASOS AL FINAL


“Pude abrir los ojos y contemplar tu rostro
volcado sobre el empedrado como un sueño roto”

José Gabriel Valdivia


Cómo será el dolor de caer
Por última vez
Y saberse ya puro dolor
Pura herida
Pura sangre

Debió morir y morir, que puedo saber yo de cuantas veces, aquella tarde cuando la vida ya no tuvo nada para él.

Ah! Mezquina suma del tiempo
Que adornabas con un poco de sol
Y un poco de oscuridad su existencia

Partir finalmente a lo desconocido y dejar para siempre una tarde llena de nuestro vacío, dándole la última mirada al mundo que nos deja como estatuas de sal.

Nunca más su felinidad agujereando al viento
Nunca más sus garras huellando las claraboyas
Nunca más sus bigotes arañando la soledad

¿Cuándo, imperceptiblemente, había muerto antes? ¿Sabía que ya vivía con una herida menos? ¿Trepaba, acaso menos ágil cuando a fuerza de juntar sueños, se acercaba al final?


Cómo será el dolor de caer
Por última vez
Y saberse ya puro dolor
Pura herida
Pura sangre

Lo que saben estas triste y angostas calles, es que se quedo inmóvil con sus grandes ojos fijos, abiertos al mundo, como bendiciéndolo, como queriendo darse un último paseo por aquellos tejados que ahora ni notarían su ausencia.

Yo recuerdo su mirada
(Qué mirada tan confiada y absurda)
Clavé mis ojos sobre sus ojos
Y supe que era un ángel
Mirando al infinito





EL BUEN FIN DE LAS COSAS

(O el llamado inaudible de la muerte)



“Ya ni el amor
sólo la muerte
puede salvarnos la vida”
Manuel María




Abrirte una ventana gigantesca
Justo en medio de la frente
Para que entre como un torbellino toda la oscuridad del mundo


O dejarte correr como si fueran ríos
Todos los caudales de tu sangre
Esa
Que antes besaba i besaba el rojo prado de tu corazón


Oh! Náufrago de la mañanas
Te has robado la vida en un instante
Has deshabitado el mundo de ti


Otro nombre que se funde entre los nombres
Otra piel que se pierde en el cemento
Otro espacio vacío rodando por el mundo






TIEMPO AL TIEMPO


“Giros
existe cielo y un estado de coma”
Fito Paez



Gira la ruleta
y de tanto girar
hace de cada instante un disparo mortal
que llena de sangre la perdida mirada

Caer en el tiempo
es caer en su abismo interminable
y sentir como la piel se lastima por cada uno de sus instantes

Parados en medio de la mañana
el sol nos cae como un bloque de concreto
sobre el pelo que arde interminablemente

Sólo entonces
somos pedazos de carbón
atizando el frío de una ruta vacía y sin señales

Engranajes no indispensables
een la maquinaria del tiempo

Ubicuos y por ello desubicados
nos miramos
desde la nave de Noe
sus carpinteros

Ya sólo las lluvias desentierran a los muertos
De nuestra relativa verdad

El mundo gira
mientras nos detenemos a pensar
qué poco duele esta herida
por oscura
y por distante





LO QUE SE DICE , CALLANDO


Arena del tiempo
Un reloj es un desierto
Un mar inmenso de horas
En el que no se puede
Sino naufragar
Manuel María




No sobreviviré a esta verdad
de cuarzo y arena

No sobreviviré bajo la espuma
de proa y mascarones

La avenida se hizo intransitable
Los caballos son viejos árboles

Mientras la luz se multiplica en los plásticos
Alguien se va con mi música

A otra parte con esa pena

A otro mar con esa tana de sirena

A otra parte con estos tacos
que resuenan en mi cráneo vacío

Por que mi verde preferido
es éste

Dónde el silencio y el extravío
florecen

Como una pelota viajando en espirales
de sauces y eucaliptos.





LA OLA INTERMINABLE

“A donde voy no llego
A donde estoy resbalo”
Charly García


En silencio los pasos de mi deseo quedan
En silencio mis palabras aquí enmudecen


Del silencio los besos son
un rehén

Las manos para ondular adioses
también sirven
entre cataratas de ecos que van a la mar y sus olas interminables


La mar de tus enredados cabellos
La corriente que se despeina en buen puerto


Porque en ese espejo cristalino
Mi piel ondula con la mirada del viento


Y en este recinto que se ilumina
Entras, y en una imagen te encuentras


Limpias con tu sonrisa
El musgo y el tiempo que lo cubren desde siempre


Mientras, la sal no sala y el azúcar no endulza
(Eso aprehendí a recordarlo de tu boca)


La noria del mar son tus ojos que siempre vienen y nunca se van.







PUZZLE

Un reloj de arena es un libro
El tiempo una cascada de nostalgias



Verde corcel
atrapado en el pino
que reverbera
los violetas del atardecer

Hueles el aroma
de las flores
que murieron por ti?

A tus veloces pies
lentamente se arma un paisaje
lleno de retos para la imaginación

Mientras el vapor doméstico
encaja perfectamente
en el rompecabezas del tiempo

miércoles, abril 15, 2009


Acuarela Yemy Aleman A.


Acuarela Yemy Aleman A.


Colores de la Blanca Ciudad

No conozco esta ciudad
Es para no olvidarla
Que me la describo

“Estirados al sol estaban los caminos”
José Gabriel Valdivia
I

Una senda de polvo
Me conduce hasta tus geométricos
Y verdes mundos

A tus árboles llenos de historias
-Sauces Molles y Eucaliptos-
Inclinados al abismo del tiempo

Una senda de polvo (me conduce había dicho)
A tus viejos tambos -siempre abiertos-
A tus eternos temblores

Caminando en medio del humo
Bajo el recordado y ya no eterno cielo azul
Voy tropezando con el reflejo del sol en las acequias

Mis ojos viajeros
Huyen de la polvorienta ciudad
Por interminables quebradas

En el valle profundo del Chili
Veo balancearse a la espiga
Veo navegar sus flores de espuma

Sé que si estuvieras aquí
También te golpearía lo verde
En lo negro de tus ojos

Los árboles se mecen apaciblemente de la tarde
Y el rumor del río
Trepa suavemente hasta mi corazón

“.. campanarios agudos con la flecha dentada
como un peine que muerde de las nubes las greñas.”
Gautier

II

Hasta donde el mar te besa -río perdido-
Llegan los amarillos y espesos trigales
Que los vientos y espantajos sacuden

Rodeada de disminuidos andenes
De austeros y monásticos silencios
Se ha estirado el Damero Colonial

Ya todo se esparce como un sueño
Cruzando las enormes puertas
De un ensombrecido zaguán

Mientras las buganvillas
Violetas blancas y naranjas
Florecen encorvadas en las cornisas

Los patios de colores
Sus gárgolas guardianas
Le dan brillo a esta quieta ciudad

Hay magia en sus viejas casonas
Perfección en los arcos y bóvedas
Hay misterio en sus rendijas

Sólo en las tardes
Cuando los caminos del sol se alinean en el horizonte
Arde la ciudad

Y en ese rojo incendio que ilumina las torres de sus campanarios
Se acunan miles de palomas
Verdaderas flores del blanco sillar

“… y contemplo la tierra como un vago fantasma:
no calienta a los muertos este sol de los vivos.”
Lamartine


III

De espaldas
Al largo y cristalino corazón del Chili
Negando el origen de los milagros

Con los ojos puestos
No en su gris turbulencia
Sino en la efímera bengala de un nuevo perfil

Avasallada por el mudo y fácil concreto
La ciudad ha dejado caer sus brazos
Lejos de la vida de espaldas al Río maternal

Incierto es ahora su destino
Sin las riendas del progreso
Amo absoluto de los días y la muerte

Adoquinadas calles de negro granito
Estrangulando azules Jacarandas
Agitan con violencia mi corazón

Ciudad enmascarada de concreto
Adornada de artificio y sin Campiña
Déjanos respirar el recuerdo de un poco de verdor

El recuerdo de tus antiguas y angostas calles
Todas cubiertas de cantos rodados
Donde la tarde dejaba su anaranjado corazón

El recuerdo del color de tus paredes
Sus farolas y florecidas macetas
Sobreviven al intermitente neón

“Sé por qué allí el volcán se ha encendido de nuevo… »
Nerval


IV

Hablo en el silencio
Sobre el mapa de tu cuerpo
Mientras los arcos son el paisaje de un recuerdo

Ciudad
De mustias y encorvadas bóvedas
Construida en sillería de volcánico esfuerzo

De anónimas gárgolas y héroes
Las Pontezuelas guardan la revolución de tu historia

De gente corriendo por tus calles
Que de tanto mirarte
Perdió el corazón

Yo también jugaba bajo el mismo cielo
Y todas mis palabras se dibujaban en las noches
Al pie de un inefable volcán

Para tus ojos enamorados de la luna
Arequipa de largos inviernos
Brillan las escarchas del alba

Junto alguna pared
Que el sol y el viento golpean
Recordaremos nuestra historia

Bajo esa costra de humo y ceniza
Bulle un grito de libertad


“No se mueve ni una hoja,
no hay ni un pájaro que cante,
sobre el rojizo horizonte… »
Gautier


V

Otoñales como lágrimas
Dejas caer tus lilas
Sobre el gris de los empedrados

Viejo Jacarandá
Los cantos de despedida
Alfombran los caminos

Aunque el tiempo
Ajuste un nudo corredizo
Sobre la garganta del mundo

Silenciosos son los cantos de mi piel
Sobre tu piel
Como preciso tul sobre ígnea corteza

Si se oyeran junto con el oro de la tarde
Las palabras se hundirían en la fragua
Del lúdico y mágico orfebre

Sobre el negro granito
Se deslizan las lluvias del verano
Dejando ver en sus reflejos –la luna-

Y en las neblinas postreras
Se insinúan como fantasmas
Los recuerdos sin memoria

jueves, marzo 12, 2009

Nunca más, al pie de los campanarios


Acuarela Yemy Alemán




Acuarela Yemy Aleman






NUNCA MAS, AL PIE DE LOS CAMPANARIOS
(y otros poemas)

Lolo Palza Valdivia


“Loin des oiseaux, des troupeaux, des villageoises,
Je buvais, accroupi dans quelque bruyère
Entourée de tendres bois de noisetiers,
Par un brouillard d’ apres-midi tiède et vert.”


“Lejos de pájaros, manadas, aldeanos,
Yo bebía acuclillado en cualquier brezal,
Rodeado de tiernos bosques de avellanos,
En la neblina de una tarde tibia y verde.”

Arthur Rimbaud




AL PIE DE LOS CAMPANARIOS


“Yo creo que del agua nacen los dioses
para fundar los imperios”


A las piedras,
Yo

Corriendo por las cordilleras
en el viento.

El canto del corno
hablándome desde el fondo de la tarde.

Ahora que el paisaje
se pasea por mis ojos,
Ya no se oye el murmullo de las aguas.

El río está vacío y solitario,
Como la fría ventisca
que serpentea mis huesos.

Mi madre está cansada.

Las flores del campo mueren
entregando su perfume al sol.

Pacha Mama

Tú que lloras al pié de los Apus
y sangras por los ríos plañideros y nocturnos,
Haz que los pájaros canten
cada vez que te iluminan los relámpagos.

Demasiada paciencia hay en tu seno,
demasiado amor en el surco.

Más de quinientos años de luchas y conquistas,
y la piedra conservando su fulgor de siglos.

Estremécete al ver mis hombros desnudos
sobre el país de tierra.

Cantarán los ponchos al viento,
Saltaran los colores bajo al sol entre las nubes.

No he visto otras manos tan ocres y tan tiernas.

Porque de ella es que venimos
y a ella regresamos, ya sin dolor,
Cuando muy cerca se dibuje nuestra sonrisa
después de la lluvia.

La luna clara jugando con el agua,
El sol alargado sobre las piedras.

De nuevo a nuestras fiestas,
De nuevo a nuestros campos.

Nunca más
al pié de los campanarios.
















HOMBRES Y PUEBLOS



Mi pueblo pequeño,
Como ropa amontonada
a orillas de un río.

Callecitas empedradas en el tiempo.
Espejitos de agua después de las lluvias.
Banderitas pintadas sobre las paredes.
Flores amarillas para el carnaval.

Mi pueblo pequeño,
Acariciado por el terciopelo azul del cielo.
Con sus ojos perdidos en lontananza.

Mi pueblo pequeño,
De atardeceres multicolores
-portones y zaguanes-

Fiesta de trueno y relámpago.
Tejados besando amorosamente a la lluvia.

Noches silenciosas –solitarias-
dejando caer oscuros misterios
sobre sus pálidos sueños
repartidos entre cumbre y cumbre.

Mi pueblo pequeño,
Alargado por amor a la luna
dejando caer la escarcha de sus lágrimas
cuando el sol viene a besar muy temprano
su ceja congelada.

Piedra sobre piedra
-como ruinas humeantes-
dejando volar -como el humo- sus hálitos de vida.

Hombres y pueblos.

Un diluvio de rostros milenarios
bailando sobre el barro
la paja
o la arcilla.





HIJOS DEL SOL

Con su ala tibia viene la mañana,
A despejar las sombras del frío.

Triste la pampa.
Gruesa la bayeta.
Puro el invierno.

Despierto desde mi casa profunda,
Desde lo seco del olvido.
Y señoreo sobre la tierra inhóspita.

Voy lejos de los caminos.
Los pajarillos clamorean la madrugada.

Sobre el campo,
El sol apenas deja pasar
un poco de sus ganas entre las nubes

Y una bandera Arco Iris
ondula sobre el río y el pajonal.

Trepo las colinas,
Por los caminos de piedra
que están hechos para los dioses.

También yo soy un hijo del sol.

Corono la más alta cumbre,
Hundo el Warayoc y grito.

Grito desde esta piedra,
Hasta más allá del orbe.

Mi silencio milenario
Hará romper las barreras de tu corazón.

Luego sin lágrimas,
Giro alrededor de mí mismo.


Observo todo lo que me pertenece
Por la divina gracia
Del agua
El aire
La luna y
El sol.


MORADA DEL SUR


Sobre la lluvia tu nombre
Sobre tu nombre la lluvia



“Tu nombre viene lento como las músicas humildes y de tus manos vuelan palomas blancas”

Carlos Oquendo de Amat


“et de la unique but
ce nom naguere adoré
je mets toute mon adresse à l’epeler
suivant ses transformations hallucinatoires”

“y del objetivo único
Pongo toda mi destreza en deletrear
aquel nombre adorado
siguiendo sus transformaciones alucinaciones”

César Moro



I


Tu nombre
Un viajero lanzado al viento
Desde la tierra recóndita del origen

Una palabra que se desliza de los sueños
Y me habla todas las cosas
Que siempre guardo en la memoria

Tu nombre de luz,
Tu nombre de piedra,
Tu nombre de lago,
Tu nombre de nube.

Tibieza bajo el tejado multicolor,
Escarcha i orilla entre los manantiales,
Brisa o cascada desde la pampa
Realidad sobre las paredes rozadas





II


Todo gira alrededor de tu nombre
Como partículas de luz en movimiento.
Tu nombre sagrado recinto,
Tu nombre cántaro humedecido.
Tu nombre crisálida

Tu nombre que sube.
Tu nombre que baja.
Dibujado en los relojes de arena.

Un grano de arena también es sagrada montaña
Sobre los cuatro puntos cardinales.

Tu nombre justificado pretexto
Para el desborde de los ríos.
La multiplicación de los peces.
La fuerza de los puentes.
La huida de los barcos.
La luz ondulante de las velas.
El incendio de las tormentas.



III

Bajo la sombra de tu nombre
Salta violáceo el Panty-Panty

Tu nombre mirando las flores.
Tu nombre ladera en el camino.
Tu nombre agua helada i cristalina
Tu nombre esquina solitaria.
Tu nombre escondido caserío.
Tu nombre Arco iris carnavalero.

Danzando sobre las nubes coloradas del crepúsculo
Aparecen miles de enigmáticos Ayarachis.

Gestan sus tambores los cantos
Coloreando la nieve en su descenso.

Y crece la alegría como una palmera
Revuelta en pluma i bayeta.

Tu nombre imaginario e invariable.
Tu nombre yunta cuajada de colores.
Tu nombre prohibida madrugada moldeando en arcilla.
IV

Sobre una isla desconocida
Mueren los mejores días.

Es plateada su agonía
Como el reflejo de las aguas circundantes.

Sobre mis ojos se amontonan
Como calendarios sus cenizas.

Tu nombre flotando como un navío de Totora

Tu nombre / Sobre la siembra danza el frío.
Tu nombre / Sobre mi pelo danza el sol

Cerca del cielo / Lejos del río.
La amargura de un gallo centenario.
Oxidado.
Mirando al infinito.

Tu nombre.
Que es nada sin ti.

Tu nombre.
Inolvidable tu nombre.

viernes, febrero 13, 2009

NAUFRAGIO DE NOE

NAUFRAGIO DE NOE


lolo palza valdivia





(Libro Primero)







SAGRADO RECINTO




"No espero el alba, ni busco bajo las alfombras, ni miro
las grietas de los zócalos,
porque nadie va a venir."
LEOPOLDO CHARIARSE


"Cerebro de noche, ojo dorado
de cascabel que tiemblas en el pino, escuchad:
yo soy el que llora y escribe en el invierno."
JORGE EDUARDO EIELSON

"Mi cabeza he dejado rodar
mi corazón he dejado caer
Ya nada me queda para estar más seguro de alcanzarte"
EMILIO ADOLFO WESTPHALEN





TRANSCURRIO EL ORO DE LOS DIAS

"Verflossen ist das Gold der Tage"
Georg Trakl

1

Incomparable en los calendarios
es la velocidad de la luna.

Los meses se suceden como la variedad de sillas bajo tus nalgas.
Y todo lo que tienes se estrella contra tu pecho.

Muertes prematuras nos tocan la cabeza con la gravedad.
Desmoronando escaleras
que nos ayudaban a trepar a la órbita de otros verde-azules planetas.

Este es tu pasado que mañana podrás recordar
caminando con un par de razones bajo el brazo.

Perdiendo el rumbo a la primera vuelta de esquina
perdiendo el horizonte en el horizonte.

El Sur
en la blancura inmaculada del Sur.


2

Maldición
ahora es cuando lo comprendo todo.

Las palabras son un encuentro difícil
y mi corazón arde completamente
como un madero seco en el incendio de los días.

Si lo que me falta en los ojos se trepara a mi ventana
no viviría dando vueltas alrededor de las hojas siempre blancas.

Entraría
donde se ha juntado durante siglos el polvo
hundiendo los pies con tanta facilidad
en el rostro demacrado del tiempo.

Y así
rueden los días.


3

Blandas pero polvorientas son mis edades
viendo pasar por el aire al mundo
lleno de brea y plumas bajo la morada del sur.

Guerrero montado sobre blanquísimo caballo
para el tiempo crecía una espada en mi nariz.

Guerrero sin batallas ni sagrario
para el viento se desenvuelve mi lengua
muy lenta para maldecir.

Guerrero de circo y romanos.
Hasta cuándo vivirás colgando del aire.

No me hagas llorar más
escondido en medio de los árboles.

Los vientos huracanados te van a devorar.


4

Negrísima estatua corriendo sobre la sequedad del mundo
ya no puedes evitar voltear el rostro sobre el fuego.

Carbón y ceniza te han invadido el cuerpo.

Fuego en tus venas.
Fuego en tus labios.
Fuego en tu garganta.
Fuego en tu nariz.

Ya nadie cree que tus lágrimas son de lluvia.

Del humo vienes
y al humo se irán tus manos como teas crepitando.

No puedes huir de ti
no puedes huir de tus llamaradas
las sombras de tu cuerpo te van a devorar.




SAGRADO RECINTO

1

Como una ola gigantesca sobre la playa
el silencio ha venido a volcarse sobre mi cuarto
envolviéndolo todo -absolutamente todo-

Y uno metido aquí
dando vueltas y vueltas
entre la sal y la espuma

Luchando desesperadamente por escapar del imaginario
y estúpido encierro

Sin poder respirar tranquilamente
sin poderle hablar a todos esos peces que ahora me estarán mirando

Desconcertados
sin saber qué hacer

Huir o empezar a mordisquear mi piel
blanca
húmeda
fría


2

Mirándome al espejo
en el silencio absoluto de la pecera
sólo puedo sentir el redoble enérgico
de una campana dentro de mi piel
destrozando cada nervio tensado al máximo
por cada una de sus mordeduras


3

Cierro mis ojos para no sentirlo navegando por todas partes
pero es inútil
Estoy como un papel que amarillea con el tiempo





CARTA ABIERTA

1

Yo era el inolvidable
pero claro está
que ahora nadie lo recuerda

Ni tú
que ahora eres un nombre tatuado sobre mi hombro
(viejo campo de innumerables batallas)
donde mis manos cotidianamente aplastaban
algún animal nocturno


Inútilmente
porque seguirás por siempre dibujándote sobre mi piel


2

Sabría lo que es el amor
si cada uno de tus gestos cayera desde tu rostro como una lágrima

Y aunque ya no lo recuerdes
yo era el inolvidable

Mi suerte
por ahora está
en que ando por el cielo
como un pájaro que alumbra la mañana















SALVO ALGUNAS PALABRAS

1

Salvo algunas palabras
todo es innecesario

Si digo: azul
para pintar de nuevo el cielo
puede rodar el mundo sobre la arena

Si digo que me comí un pez
el azul se tiñe de sangre

Adiós a la máquina exacta
porque antes de morir
sólo yo pronunciaba su nombre

Alumbraba / Iluminaba

Escribía a gritos
que el mundo quedara detenido en mis pupilas


2

Salvo algunas palabras
todo es innecesario

Algunas cosas no van a cambiar nunca

Yo vivo repitiendo mil veces lo mismo


3

Ya ves
como un viejo elefante
vengo a dejarte mi marfil








HOGUERAS DEL VOLATINERO

Siempre haciéndome el gracioso
El suicida

Que arrojábase al abismo
y despertaba de su sueño
sano y salvo

Pero la gracia y el buen humor siempre tienen cuando acabar

Un día sin mucha altura
ni tiempo para soñar
en el vértigo de la caída
todo habrá terminado

No puedo vivir
haciéndome pedazos
por siempre




LA EMBRIAGADA FURIA DE LA MAREA

Rosa de los vientos
Rosa revelada en la distancia
Rosa navegada por el mar

Deja a este viejo barco
anclado en la ribera del desierto
que el frío y la bruma no resecan su piel cansada de los mares
y no muere ni se destruye cuando queda firme como las rocas

Rosa pálida del invierno
Rosa antigua de los portales
Rosa triste en los maderos

Olvida a este barco herido
en la embriagada furia de la marea
flotando como un alegre madero a salvo entre la sal y la espuma

Rosa antigua de los vientos
Rosa pálida en la distancia
Rosa triste señalada por el mar

Deja y olvida a este viejo barco herido
con sus metales clavados como envenenadas espinas
que ya no le avanza el óxido (maligno cáncer)
porque ventilan con sal sus enmohesidos rincones
imaginarios viajeros





ESTE CIELO & ESTE LAGO

Si tuviera que decir adiós
emprendería el camino de regreso

Haría de mis pasos
grandes surcos en la tierra
para que los ríos pudieran regresar preñados de distancia
hasta lo más alto de las montañas
a discurrir por sus antiguos y delgadísimos causes

Si tuviera que dar la espalda
a las últimas palabras
regresaría sobre mis pasos
para beberme de golpe
este cielo y este lago





UN VIAJERO QUE VIVE EN LA DISTANCIA

Como un canto me dejo caer sobre los tejados

Aunque

Las lluvias del verano
me disuelven completamente
y dejan regado algo de mí
por todas partes







UNA LUZ RECORRE

La tarde se desliza como un relámpago
Una luz recorre tus contornos
y nos rodea como el aire que respiramos

La tarde
con ese desgano aparente
guarda secretos de colores que jamás hayas visto
como si reventaran millones de bengalas bajo el agua

Bien sabes
que el agua hace el milagro y da vida a los colores

Por todo eso
siempre que puedas
detén las luces de la tarde
con un poco de agua






INVENTARLE SOMBRAS A LA OSCURIDAD

Horizonte
es lo que el sueño te ha clavado marinero

Sobre un líquido mortal navegan tus pies

Cruza el velo navegante sobre el blanco papel
y te asaltan al cuerpo los silencios

Bajo un líquido mortal se hunden tus pies

Y frente al turbio velamen
los días son viaje
mortal torbellino
negro-oscuro distante

En lo alto pongo luz de candelas
para inventarle sombras a la oscuridad






LAS PALABRAS ME ACERCABAN AL MUNDO

Sobre duros hierros me poso y aferro
pues lejos de la virtud anida mi corazón

Mis manos trepan al cielo sobre los durmientes

Codo a codo frente a los espejos
mi boca es una máquina imparable

Por cada papel descendiendo del aire
sangran los espectadores

Las palabras me acercaban al mundo
aferrando su acostumbrado puñal







UN PUNTO QUE SE PIERDE EN EL HORIZONTE

Nos fuimos por los rieles rumbo a otra estación

Otra estación nos espera

Otro sol
otro cielo
peregrines del dolor

Es mortal el frío de los caminos

Penosa la soledad del caminante

Y el andar es un punto que se pierde en el horizonte










LO BLANDO DE NO TENER DURO CUERO

Duele la luna por distante
cuando se oculta y entre oscuridades se pierde

Porque cerca de todo crees vivir
y la vida bien te puede quedar muy lejos

Te duele lo blando de no tener duro cuero
la gravedad
el suelo







MáS DE UNA LUZ ASALTA TU VENTANA

Es aquí que volvemos de estar perdidos
y
dibujados sobre el perfil de una vieja sábana
nuestra piel estalla por todos lados

Como una palabra que mis labios no se cansan de repetir
es tu piel

Pero más de una luz asalta tu ventana
y nos llena de domingo el cuarto

Abro una puerta
con el rostro húmedo en la mitad del espejo
y tu cuerpo cae sobre la pared











LA ANGUSTIA DE UNA NOCHE QUE SE ACABA


Te acercas sonriendo

Tu figura con la menor distancia me muestra sus labios
que se alargan hasta el infinito

Tu boca es un espejo

Tus palabras estaban por todas partes
Y tu vida se refleja tan frágil en el silencio

Tu rostro se inclina para siempre

Tu cabello indescriptible cubre intensamente tus ojos
Tus lágrimas jamás tomarán cuerpo
Desesperadamente inútiles mis manos
Vulnerable el lugar de los aparejos

La muerte suele ser nuestra primera y única compañera









LA LLUVIA DE LA DISTANCIA

En la mitad de una tarde sombría
nada te hablará más claramente de mí
y nada te mojará tanto como la lluvia de la distancia

Ahora lejos de ti
tal vez todo sea mejor

Puedo morir de ser una puerta abierta
Puedo morir de envolverte con mis manos
Puedo morir de prenderle fuego a tus vestiduras
Puedo morir de besar cada labio tuyo repartido por mi cuerpo




LA ROCA QUE EL MAR BESA EN MIL PEDAZOS

Imagina
(aún en medio de la distancia)
que podríamos hundir nuestros pies
donde se hace transparente el mar con el bullar de sus extremos

Caminando
hacia donde modiglianamente se estira tu sombra

Que por tus pies nos da la arena el mar
Que somos la roca que el mar besa en mil pedazos

Con el silencio de tu voz
Con el silencio de mi voz
Sin el aire que colorea nuestras pupilas

Ahogándonos irremediablemente como rayos refractados de luz





TORBELLINO DE UN PUERTO SIEMPRE ABIERTO

Un incendio trepa por nuestras bocas

Es el origen de la aventura

El mar se estremece ahogando cada palabra que se te escapa

Tu cuerpo se dibuja sobre las barcas
porque eres de espuma sobre la piel de la playa

Sobre curvados maderos declaro:
que el sol y las nubes te pertenecen
como todo lo que se mueve encima de ti

El rumor y la pasión de las olas
son el torbellino de un puerto siempre abierto







UN ÁNGEL BORDEA RÍTMICAMENTE LAS VENAS DE MI SIEN


En el meridiano de la más absoluta soledad
esperaba que las voces de mis sueños
vinieran rompiendo las paredes del equilibrio

Atrapado abismo del silencio
mis manos aferraban con urgencia(como quien agarra un puñal)
un extremo de mi cuerpo

Cuando se inician los ritos del amor
la piel no espera - es una máquina llena de movimientos -

Un ángel bordea rítmicamente las venas de mi sien
y un repentino golpe de urgencias aumentan mis ganas de caer al vacío

Ajenas muertes me saltaron al cuerpo
después de correr al estallido

Mis manos humedecidas aún trataban de meter en alguna parte mi existencia

Bajo una leve sonrisa
extendí mi cuerpo como último gesto
mientras mis ojos ya se hundían bajo el blando cielo



LA JUSTA ERRATA

Dos puntos une el camino:
en uno nace el encuentro
en el otro aparece el abismo
el desencuentro

Nos dejamos ir sin saber nuestros nombres
ni alguna señal que ayudara a encontrarnos


Caeríamos en la locura de volver a vernos
y nos dejamos ir sin saber nuestros nombres
sin ninguna señal que ayude a encontrarnos

Ahora que el mundo
ya no es tan pequeño para nosotros

Ni la casualidad volverá a hundirnos su mirada

ARIA PARA TU VOZ

Yo recuerdo tu voz cuando algo acaba

Cuando se cierran las puertas
cuando se apaga la luz
cuando apretamos algún STOP o PAUSE y empieza el silencio

Tu voz que lo calla todo porque sin decir dice

Como aquella vez que tu mano
trazando un camino en el aire
dejara deslizarse sobre el negro pavimento
a la muerte

Una marca quedó como señal de advertencia
mientras el silencio empezaba a tejer su canto
sobre las sombras moribundas de la calle

No alcancé a maldecir tu nombre
porque en ti no hay maldad
sino pura inocencia como en los juegos del malvado

Yo recuerdo tu voz cuando algo acaba

Tu voz que sin decir dice



CRECE UN VOLCAN EN TI

Huidiza y salvaje
tu boca juega a ser luz que las sombras sueñan

Pero un beso obstinado se ha posado sobre tu ojos

Y ya no te empinas como una tormenta

La nave ha caído en picada
arena movediza del verano
y se hunde en ti
aunque relampaguees

Deja una lluvia poblada y sin retorno
y crece un volcán en ti


LA TIBIEZA SONROSADA DE LA NOCHE

Posiblemente por esto persiste la tibieza sonrosada de la noche:

Porque hay manos que se aumentan de durezas
atizando su débil fuego

Porque no hay pez grande o pequeño
cuando no se miden los mares
( lo sabemos por la lluvia que juntan nuestras manos )

O posiblemente porque nos quedan los ojos
como islas en medio de la marea oscura
de haber vivido las cosas menos reales
pero más hermosas






PROHIBIDO ENCANTO

Cuando la redonda luz de los semáforos
se viene en una interminable danza
y la luna se pierde en lo dicroico de las luces

puede atravesar en el tumulto
lo más negro de una noche

sin dejar oír su encendido barullo
y sin darnos cuenta

que sucumben a su prohibido encanto
aquellos que la evitan











(Libro Segundo)





















EN MEDIO DE LA FAUNA TRICORNE

(de animal raro me encuentro sin persecución sin caza)












¨Je parle aux trois régnes
Au tigre surtout
Plus susceptible de m´entendre¨

Cesar Moro









MIRA ESTAS PALABRAS
COMO UN RELOJ INTERMINABLE DE ARENA
PERDIDO EN EL TIEMPO

sólo son desiertos
lo que dejo escrito
fragatas naufragando en polvareda

serán desiertos lo que quede
no verdes
no flores

ni siquiera tropel de palabras
o efímero infierno






1

LOS BUEYES
Y SU PESADA CRUZ

imposible cabeza de león
reverente a desconocidos mares

digo que las nubes caen de rodillas
en infinito y arrasador llanto
hasta encontrar formas humanas
incrustadas al filo del averno

lejos de los mares desoídos








2

EL CIELO ES EL ENORME AGUJERO
DONDE CAEN CON ESTREPITO
TODOS NUESTROS RUEGOS

digo que mientras la vida
la vida de sombras blancas
de horas monstruosamente doradas
de osados juegos que nos queman la piel

digo que mientras la vida
la vida ajada de tejidos de nervios
continúe

un hombre de estrangulado acento
buscará siempre la piedra primera

escarbando en la arena
ahondando solamente su huella.



3

DE TIEMPO Y LODO
ESTAS HECHO
PERO POCO HA CRECIDO DE TI

A veces parece ser
una figura descolgada de un almanaque
o un alto relieve o un sello postal

pero no es piedra ni Pedro
no se edificó sobre él ningún templo

no es orla ni espejo
que adorna una máscara y te da la señal

¿será la punta de lanza de algunos guerreros?
o será el veneno de alguna cosa monstruosa
que ha fabricado la misma ciudad

A veces parece ser
una figura descolgada de un almanaque
que no espera la muerte
sólo espera el final


4

AUNQUE LAS VENAS SE TIÑEN DE SANGRE
PUEDE MÁS EL COLOR DE UN METAL

tener palpitando algo en las manos
aunque el bronce descienda más en la balanza
acaso sea cierto

la verdad es sólo una manera
de rendir cuentas al Dios de la mentira

sobre la fría mesa de los sacrificios
corre lentamente
la sangre de nuestros amados corderos

muda y sin predecir
si es bueno o es malo
seguir el mismo camino

sobre el oráculo del tiempo
un día
habrá que olvidar nuestra sangre
entibiando el altar de un nuevo destino


5

NO ERA PAZ LO QUE ANDABA BUSCANDO
EL ESQUIVO MORADOR DEL PLANETA
SINO LA VIDA ABRAZADA POR LA MUERTE
PORQUE EL HOMBRE ES EL ANIMAL DE COSTUMBRE

un alargar de labios hasta el infinito
para conseguir un chorro de luz

la perfecta locura de la luna
dando saltos alrededor de la tierra
mientras la carne ya no es carne
sino un desecho maloliente

un alargar de labios hasta el infinito
frente al espejo
porque el dolor ya no duele
ni doblado de huesos
ni estirado

un alargar de labios hasta el infinito
dejando regado
en los tintes más densos
un poco más de oscuridad
un baño de besos que sanen tus rodillas
o tu espalda llagada como grilla por el tiempo

un alargar de labios hasta el infinto
una sonrisa que arda en las entrañas del soldado
caminante de cuadrículas veredas

los caminos para la fuerza
terminan siempre en ángulo oscuro


6

AUNQUE HIEREN MAS LAS PALABRAS
ARDEN CREPITANTES EN LA IRA
SIN DEJAR MACULA EN TU BUEN COLOR

qué oscuro se está aquí dentro
y qué triste a la vez

las ventanas tan llenas de lágrimas
aunque nada te diga

questa piel derretida
corre por mis venas violenta
y algo que estaba tendido
despierta se incorpora y embiste
como bestia encornada
o metal derretido

así
salta feroz la garra extendida
y
te arranca como un trapo palpitante del cuerpo

o se engrosan las venas como fuerte mandíbula
aprisionando el colmillo hasta acabarse la vida




7

ALGO DICES EN MEDIO DE LA LLUVIA
ARRASTRANDO LA CORRIENTE SIN QUE YA NADA TE SALVE

a tiempo que mar y cielo caen
tu corazón como tejado ya no crece
no cobija ni retiene
este barro mundo
por el que discurren coloreadas las aguas del carnaval

los demás
(tus hijos de siempre)
quedamos alumbrando un juego de saltos
parta tocar tu vientre
en medio de los charcos
y regresar empapados en zigzagues
sin paraguas ni ademanes
a fundar con un grito solemne
otra vez un reino de sol

8

EL SOL DESPUNTABA GIGANTESCO SOBRE TODAS LAS COSAS
Y YO CON ESTE FRÍO METIDO EN EL CUERPO
MATANDOME

sea
que parió la palabra
y no me pude ayudar

sea
questa piel
es ya una vieja muralla

todo me queda invariable
todo crece o nada lo hace

si crece el silencio en medio de la médula
crecen las sombras de mi cuerpo
y no son ya perfecto círculo
dispuesto a rodar

sea entonces
porque en la inmensidad de los ojos
encuentro un laberinto
un verbo desconocido para conjugar


9

YO TE CANTO GUERRERO INCANSABLE DE LA NOCHE
ETERNO CAMINANTE DE LAS BRUMAS
EN CUALQUIER PARTE
AJENA CASA

en la medida que todo acontece
todo hombre o toda mujer
están hechos para la mayor crueldad
y
toda luz que se derrame sobre sus pechos
se reflejará directamente
al lado oscuro del planeta

reposando tristemente sobre el aúrea
de un santo que deambula con tesoros y planes
por las veredas de los parques
o
por la vereda de un aereopuerto que va
directamente a la escalinata de un avión
trágico
que los llevará inequívocamente a la muerte

que no es el fin
sino el empezar a crecer
el tiempo
como un espino
o una enredadera
alrededor de la historia















10

YA NO IREMOS A TU ENCUENTRO / YA NO ANDAREMOS TUS CALLES
SE BORRARAN NUESTRAS DIARIAS HUELLAS
NI SOMBRAS EN LOS PORTALES
NI VOCES
NI LUCES
NADA

todo se ha dicho
y
a nada hemos llegado
para qué dar más vueltas a la cuadra
buscando el timbre de una puerta que siempre está cerrada
para qué cargar con nuestra pena
si las luces llegan más alto que nuestras voces

mejor cerrar los brazos y guardar el pecho
mejor démonos vuelta y acabemos esta casa
que ya no importe el haber llegado tarde
el no haber ido nunca
que ya no importe por ejemplo
el dolor de tus piernas
o
por dónde quedó algún domingo

hubiera sido mejor no buscar tan adentro
hubiera sido mejor
contar uno por uno todos tus cabellos

pero siempre llegamos a este momento
arrojados al abismo de los días

para coger un revólver
y
acabar en algún rincón oscuro de la vida
o
para coger un lápiz
y
morir entre palabras







(Libro Tercero)












CRÓNICA DE UNA VIEJA PLAZA

(Primera parte)





VIEJA PLAZA

"Me hubiera gustado
usar la poesía
para defenderme ;
armarme con ella
como uno se arma
con un objeto invencible
para entrar en la ciudad
o pasar ese camino
entre dos ciudades".


ENRIQUE HUACO









PRELUDIO

Por esto la ciudad es un oasis lleno de desiertos.

Porque nos cubre un grito azul cuando amanece
y de tanto correr el agua sólo gana turbidez.

Porque de tanto camino la piedras también terminan en polvo
como el mendrugo de pan que pacientemente mastica el olvido.

Porque algo nos falta para comprender
la mirada de un perro -en una ventana-
que no ladra ni muerde.




EXODO Y CIRCUNSTANCIA

(dos ensayos y un canto inevitable)

1

Finalmente llegamos al sagrado recinto

Aquí
de todas las aguas se ha de beber
y llevar a cuestas
(entre bocínas - parásitos - rascacielos)
cada herida que le hicimos al tiempo

Atrás queda -sin color- la Naturaleza muerta


2

Como aprendiz o grumete
arrastrado por los cantos de sirena
saltaba dolorosamente del mar

Y aunque los pies se deslizan sobre astillado puerto

Atrás queda el rumor de las olas



3

Muere el sueño en el abismo
y el perfil del silencio más blanco emerge desde todo ángulo

Salpicado de sangre
Salpicado de sal

Coge victorioso un Warayoc
y hunde su huella en la arena de la gran ciudad





A TRAVES DEL CRISTAL



1

La mañana despliega colosal su claro velo
un día nuevo en la vieja ciudad

TODO LO QUE NACE NO SIEMPRE TIENE QUE MORIR




2

Cada mañana
el humo
serpentea
el perfil
de la ciudad
que se levanta
como un coloso abatido
dando
un grito desganado
en cada sirena de fábrica




3

El eterno tatuaje de la historia

Volando
Sobre el papel
sobre los lentes
sobre las palabras

O

Posada sobre las cortinas
sobre las palabras
sobre los lentes
sobre el papel



4

La calle
ese lugar
a donde la gente
huye sin ningún remedio

La calle
refugio y marea

Laberinto eterno de los niños
con puertas que dan a ninguna parte



5

Entre una calle y otra
hay una ciudad llena de secretos

Otro amanecer
Otro horizonte

Y un hombre con el crepúsculo en el tejado de enfrente





6

Los días
son cristales
que se agolpan en cúmulos
de luz
rabia
o pena

Los días claros
qué frágiles

La ciudad pasa a través de ellos


7

Vivimos dejando un paso delante del otro
y la ciudad jamás termina

Las calles
son la repetición infinita de los hombres
disparados a su suerte
como cristal molido

Y lo más difícil es dejar una sonrisa
después de haber estado
en medio del humo
que serpentea
el perfil
de la ciudad
cada mañana


8

Rozando
la distancia que oscila
entre paredes y asfalto

Sé que la tarde
deja de correr entre las calles
y acaba dándonos las espaldas


En el acantilado de la tarde
el sol se ahoga en todo su resplandor


PLÁTICA DE LOS ANCIANOS

Finalmente
debes saber

Que tus ojos
apenas pueden tocar lo cierto

Nunca
la verdad de todo lo que existe

Digamos que en la ciudad
Nada es suficiente

Ni romper la norma establecida

Ni andar por todos sus caminos


































ESTACIÓN DE LOS ÁRBOLES

(Segunda Parte)




"Un vendaval arrasará tus eucaliptos
Ciudad de mis amores
en lo alto
pájaros cantaran por sobre las montañas."
Alfredo Herrera


"La tala fue cruelmente cotidiana,
río abajo corre mi piel , mi nido."
Matilde Palza



"De qué puedo hablar al borde de la vida
si la muerte pasa en continuo movimiento."
Manuel Ma.

















( a manera de prólogo)

He muerto con los árboles
que cayeron irreparablemente
una madrugada de Mayo

Nadie pudo regresar de tan prematura muerte

Pero he podido maldecir
pintar paredes
elevar pancartas

Ya nadie podrá salvarse

Ni quienes guardaron en sus ojos tanto silencio


1

Cada madrugada siempre en pié

Veo cómo pasa la vida

Me pinto los labios de verde

Te salgo al paso

Y mi color habla por mí


2

Al sol
estiro los brazos

Guiando fragoroso mi cuerpo
que ahora se orea como fruta madura
o miel guardada para el invierno

Y en las avenidas y parques
o junto a los caminos

Le doy sombra a tu hambre
le doy sombra a tu sed
le doy sombra a tus ganas
caminante


3

De verde
teñía la sabana

Dejando a tus pies
cada fruto que amansaba en mí

Mientras lo estéril
crecía como una extensa muralla

Engendrando rigurosos hombres de arena



4

Vivo tanta despedida
Que me hice al tiempo y la distancia

Incompleto ya de tanta poda

De cara al viento me resisto a morir

Aunque en mi dura corteza
frágil corre la vida



5

Después del botín y tanta barbarie
sólo soy un sobreviviente

A penas duras reposo

Y guardo celoso mi corazón
que ya no crece al compás de la vida







6

Soy el árbol solitario
que se acaba
en el ángulo más agudo de su existencia

Por que todos llevan la espada
que tiñe de sangre los atardeceres

Y ya saben como eludir este laberinto
en el que ya no veré cantar la mañana



7

Al final deste viaje
quedaré sumergido y terreno

Lleno de ternura

Porque las palabras eran una mentira piadosa
para desahogar mis oídos
que estaban llenos de todos los mares

O para salvar mi lengua
que se mordía en cada palabra ociosa



8

(inventario)

i

Cuando el nivel de las aguas ennegrecidas
llegue a la altura de mi nariz

Me iré en una burbuja de palabras
que viaja y llega donde se postra tu oído

Si me abraza tu tímpano
posiblemente crecerá otra palmera
en la redondez del planeta



ii

Al margen de lo cotidiano
navego entre gente de frutos que caen al viento

Remonto vuelo entre preceptos ingrávidos
e increpo trémulo
desde el hollín de la duda

Y en los recodos espigados del tiempo
huyo del equilibrio mental
a viva fuerza


9

Que entibie el agua para mis pies
y perdón por la eterna espera

Es fácil desahogar estos capullos de pena

Porque apunto al cielo con algo a cuestas
y no hay primavera que me sorprenda con las manos vacías


10

(dos exordios y un objeto de placer)


i

Quiero ver surcado el cielo
interminablemente
de una multitud generosa

Quede luego el rocío
y húmeda la tierra danzando en su olor


ii

Un derrumbe sobre los campos
de las nubes presurosas
que oscurecen siempre el firmamento

iii

Doy para tu piel
mis verdes / mis flores

Doy hasta el último signo de mi voz
después
todo será como querer decir algo





POEMA EPILOGAL

El color ausente de las cosas
volaba en un sueño como polen

Esperando caer
con buen ojo
en el vientre húmedo de la madre

Aquél fértil oasis
cerca de cada ombligo
era la estación de los árboles






















(Libro Cuarto)


ENTRE LA ESPADA O LA PARED




" Qué laberinto
Y qué amor
Es la poesía."
Luis Hernández


"En qué momento perdimos
la armonía de la locura"
Luis Cuadros Falla


"Está tan puro ya mi corazón,
que lo mismo es que muera
o que cante"
Juan Ramón Jiménes



"Que acabe en el reino de los cielos;
no lo sé.
Pero que un camello pasa por el ojo de una aguja,
pasa."
Manuel María






































a manera de prólogo

Cien fuegos a medio arder quedan sobre la hierba o
la heroína. Y mis brazos a medio pinchar se levantan,
para danzar sobre viejas y solitarias paredes.

Desde una lata de pintura se escurre, destruyendo
la piel del orden y la capa de ozono, un poco
de la verdad que se hunde en el trajín y el asfalto.

Ya nada importa, salvo este desorden















I

Para tus ojos
mis palabras se clavan
sobre este madero




II

Para mis ojos
que sólo saben del aroma
que los sueños dejan cada amanecer




III

Canta ahora
canta
que se vista de color el silencio




IV

Cruzaba las fronteras
cada vez más cerca del mar
para disolver las durezas de mi corazón




V

Se desbordaba el río
y navegaba
en medio de una flor






VI

Sólo tu mirada constante
descubre la dureza
de cualquier oculta verdad



VII

La mañana está por delante el anzuelo va por detrás
Pez que muerde el anzuelo
pescado
Mañana que muerde el anzuelo
pasado




VIII

Todas las caras se ven iguales debajo de un sombrero
si lo más importante
es el sombrero




IX

En mi cuerpo
ya no descubro nada nuevo
salvo una decolorida etiqueta




X

Rodando por el camino se te prende
lo difícil de quedarse a tiempo y para siempre
en el mejor lugar





XI

Debo irme aunque no tenga dónde ir
Todo lo eras tú
y ese blanco ya no existe




XII

Qué está pasando aquí
Cómo es que todo se ve - si todo está tan oscuro -
Cómo es que no duele
si la piel del mundo resbala por mi herida




XIII

Ruiseñor o sensontle
canta a la mañana que no hay horizonte
sin sol - sin monte - sin ton ni son




XIV

Sé que algo se esconde detrás de una simple mirada
cuando tus ojos se van dilatando
como la O de tu nombre sobre mi corazón





XV

Vino
siempre vino
una lágrima viajera derrotera del vino





XVI

Este corazón agitado dentro de mi cuerpo
no me pertenece ni habla por mí
Mis palabras vagan sin rayos de sol por todos los campos




XVII

Sus manos en movimiento
- atrapadas en el aire - rompiendo el silencio
dejaban caer sobre los muros
ventanas




XVIII

Los ríos nacen
Los ríos crecen
Los ríos mueren
Sólo el mar permanece en continuo movimiento




XIX

Verde caimán: duro maso del orden
tus ojos de animal jamás miraban con buena intención
De su brillo guardo el recuerdo - como de sus lágrimas -
que otros reptiles habrían reclamado como suyos




XX

Lo que das para siempre
no lo des por perdido



XXI

Que los rojos vivos de tus juegos
dejen alguna marca en mi piel
y apaguen un poco estos ríos de soledad




XXII

O sea no Pacífico
O sea no Atlántico
El mar siempre será el mar




XXIII

La sonrisa que has visto crecer en mi rostro
sólo es una máscara
Debajo dese duro cartón hay otra sonrisa
que también es máscara




XXIV

(diccionario de bolsillo)

Nube: Dícese del agüita que se fue para el cielo




XXV

Fuego para pintar el cielo de tu corazón
que tiene bellos atardeceres
y una explosión que me cura el nombre del frío





XXVI

Aunque siga el puñal hurgando la herida
no hablaré de su mal nunca




XXVII

La noche como un hueco en el mundo
nos hunde su negro vacío
en la mitad exacta de los sueños

Todo se oye pero no todo se ve




XXVIII

Nuestra sangre
esa pregunta que recorre el cuerpo
sin saber en qué lugar será contestada correctamente




XXIX

Qué miedo se puede sentir
cuando ya no se tiene ni dedos en los extremos
con que asirse a un largo madero




XXX

Quedan sembradas las palabras
al segador
y su paciente mirada





XXXI

Que el sol se dibuje sobre la esperanza
y mañana sea un día mejor
después de las batallas




XXXI

Estas ruinas fueron mi casa
este cuerpo donde habitara
o deshecho - o arrancado de raiz

Nunca habrá otro espacio entre las piedras




XXXIII

La luz ha colmado el espacio
debo irme estos huesos
ya el sol es dueño del vano






















(Libro Quinto)

















HABLANDO EN EL SILENCIO

(estación del recuerdo)


a: yemy


"Cómo gasto papeles recordándote,
cómo me haces hablar en el silencio,
cómo no te me quitas, de las ganas..."
Silvio Rodríguez


" Cierras los ojos y te mueves
Como una canción que va naciendo
Vagamente de todos los rincones "
Paul Eluard



" qué importa hoy si la mañana se deshace intensamente
y en los ojos de los otros el sol sigue muriéndose sin prisa "
José Ruiz Rosas


" Puedo llegar al mar
con la sola alegría
de mis cantos. "
Luis Hernández


I

Has vuelto
Qué otra cosa puede importar
El tiempo que ruede sobre el tejado




II

Por ti
Soy un campo de fresas
Sobre la tarde




III

Sobre tus prados
No queda lugar
Que la lluvia de mis manos no haya tocado




IV

Sobre tu pecho me derrumbo
Beso cada comisura de tu piel
Completamente me adueño de ti




V

Oh! Galileo
Por ella el sol se ha quedado colgando de la tarde
Y crece como el silencio / la luna lejos del desierto




VI

Deja cantar en tu vientre
Todas las ganas del trigo
Un carnaval viene dentro de mi corazón




VII

Tú & yo
Cometas al viento
Mientras el cielo se dibuja bermejo




VIII

La noria del mar / la arena / la espuma
El sol besando los trigos
Tú con tus labios / Yo con lo mío




IX

Leo tus signos
Apunto -entre otras cosas- que te amo
Y guardo el lápiz dentro del libro




X

Un barco pasa navegando sobre el viento
Un eclipse hace perfecta la noche (pero ni tú - ni yo lo vemos)
Otros afanes se apoderan de nuestros cuerpos






XI

Cierras las piernas
Abres tus ojos
Y tu piel es la ternura deste invierno




XII

En el vaho del espejo
Para completar mi cuerpo
Escribo tu nombre




XIII

Escribo
Y mis manos nunca te pierden
Aunque vayamos cambiando -todo el tiempo- de postura




XIV

Ahora sé
Que puedo cantar y sembrar de colores
Tu corazón




XV

Huelo mi cuerpo
Como una pradera
Donde tanto sembraste






XVI

Cuelgo sobre mi piel
El recuerdo de tu piel




XVII

Tu sonrisa
Ha dejado la mañana
Preñada de alegría




XVIII

La he tocado Señor
Ahora soy un animal
Que vive buscando lo tibio




XIX

Eres lo que siempre se extraña
Cuando el silencio
Hace de mí su blanda morada




XX
Déjame vivir en ti
Mis manos hurgando en tu piel / Tus labios desangrando los míos
Y quede marcando tu memoria / este fuego / este incendio



XXI

Te encontré en la mejor parte de un largo viaje
De cuerpo entero como la luna
Porque tu nombre también huele a silencio


XXII

En aquel lugar donde tu voz se esconde
Ha quedado un camino / Un rastro de caracol
Que la sombra tibia de la tarde me sabe ya cerca de tu nombre




XXIII

Hurgemos en la oscuridad mientras se mecen las calles
Navegemos en vinos dando saltos bajo los arcos
Y no dejemos para mañana lo que bien podemos hacer hoy
Que nuestra playa desierta podría tener
El mismo sueño bajo la almohada




XXIV

Algo de claridad se asoma al mundo
Las casas están infinitamente azules
Como nuestros cuerpos abandonados al final de la noche




XXV

Son sólo juegos mis palabras
La verdad vive marcando
Nuestra piel




XXVI

Tus ojos no lo guardan todo
Su belleza se refracta
Trás el áspero cristal de unos anteojos
O en la humedad de mis palabras recién sacadas del agua

(Libro Sexto)






















ARS POETICA




" Y la poesía es
un relámpago maravilloso "
Javier Heraud



" Si supieras
Que en la poesía
No hay orden
Ni desorden "
Luis Hernández








I

Si pudiera ayudarme en algo escribiendo esto y aquí,
Si quisiera encontrarte al final destos versos,
Qué palabras habrán de dibujarte de cuerpo entero.




II

Déjame oír tu voz,
Cabrera poesía,
Yo también soy un animal de tu rebaño.




III

Ven,
Aquí yazgo herido,
La soledad ha cortado mi piel con su filuda navaja.




IV

Bastaría con tus ojos, bastaría con tu piel,
Bastaría con decírtelo todo,
Pero aquí con tu silencio y el mío,
Haremos una fiesta.




V

Préndele fuego al río,
Préndele,
Que las cataratas se estrellen en tu lecho ardiente.





VI

Arde tu voz cuando me habla,
Cuando besa mis cantos,
Que jamás les de tregua, ni a su luz, ni a su manto.




VII

Relámpago de luz,
No ocultes para mí
La estela silenciosa de tu fuego,
Quiero seguir pecando en absoluta libertad.




VIII

Un día se abrirán las puertas
Que esconden tu piel, también de palabras,
Y la luz se hundirá victoriosa en la hiel,
Como una gaviota enamorada del mar




IX

Dónde vive el secreto de no quererte.
Si tu nombre, ese animal enamorado,
Cabalga sobre mi pecho.




XIII

Vuelas,
Y todo son dos alas;
El Atlántico, el Sur, y la mala cosa de saberte al final,
Lejos de quién te espera.